Asesinan a mexicana que buscaba a su hijo desaparecido tras denunciar inacción de las autoridades

Rosario Rodríguez Barraza, fue secuestrada y asesinada en el estado de Sinaloa al terminar una...
Rosario Rodríguez Barraza, fue secuestrada y asesinada en el estado de Sinaloa al terminar una misa en honor a su hijo.(Grupo de búsqueda Hasta Encontrarles)
Publicado: 2 sep 2022, 17:39 GMT-4
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ATLANTA, Georgia (Telemundo Atlanta) - Una madre mexicana, Rosario Rodríguez Barraza, fue secuestrada y asesinada en el estado de Sinaloa al terminar una misa en honor a su hijo, Fernando Abixahy Ramírez Rodríguez, desaparecido en 2019 cuando tenía 20 años, según reportaron medios locales.

Ante la falta de respuesta de las autoridades, la mujer de 44 años había emprendido por su cuenta la búsqueda de su hijo.

Había recibido amenazas y, dos semanas antes de su muerte, denunció de nuevo la inacción oficial para hallar a su hijo, secuestrado en La Cruz de Elota por hombres armados a bordo de un vehículo blanco, según denunció.

Rodríguez fue raptada cerca de su casa en La Cruz y asesinada este martes, Día Internacional de los Desaparecidos, que fue marcado con protestas en México, un país que registra desde 1964, cuando inició el conteo, unos 100,000 desaparecidos.

El cuerpo de Rodríguez, integrante del colectivo Corazones sin Justicia, fue encontrado en un costado de las vías del tren del municipio, según el diario El País. Es la tercera madre asesinada mientras buscaba a su hijo en México desde 2001, según The Associated Press.

El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Myora, lamentó su muerte y la describió como una “luchadora incansable como muchas otras mujeres sinaloenses que buscan a sus seres queridos”. Horas antes de la desaparición de la activista, el gobernador sostuvo una reunión con familiares de personas desaparecidas en ese estado.

En un video publicado en Twitter por el grupo de búsqueda Hasta Encontrarles, se escucha a Rodríguez Barraza diciendo: “Yo busco a mi hijo, no busco a culpables... Traje videos, traje testigos y, hasta la fecha, no me han resuelto nada”, dijo al referirse a la Fiscalía.

El colectivo Hasta Encontrarles denunció que la mujer había sido amenazada constantemente por su búsqueda. “Ya le habían rociado gasolina a su casa para incendiarla, intentaron desaparecer a su otro hijo, en una ocasión le quitaron una camioneta y se la regresaron al siguiente día”, dijo la organización.

También aseguró que última vez que salió a buscar a su hijo se le acercó una patrulla de la policía municipal con un civil que no era policía y le preguntó: “Bueno, señora, ¿usted qué tanto busca?”, y que “ella le dijo que solo pedía que le dieran a su hijo”.

Su hijo no ha sido visto desde que fue secuestrado en octubre de 2019, entre el puerto de Mazatlán y la ciudad de Culiacán, capital del estado. Sinaloa es la base de operaciones del cártel del narcotráfico del mismo nombre.

Ante la falta de acción o incompetencia de las autoridades, muchas madres se ven impulsadas a realizar sus propias investigaciones, a menudo después de recibir información anónima, cruzando barrancos y campos, y clavando varillas de acero en el suelo para detectar el inconfundible hedor de los cuerpos en descomposición.

Estos equipos voluntarios, usualmente conformados por madres de desaparecidos, recalcan a menudo que solamente quieren encontrar los restos de sus seres queridos para darles un entierro adecuado.

Se sospecha que la mayoría de las víctimas son asesinadas por cárteles del narcotráfico, quienes se deshacen de los cuerpos en fosas poco profundas, los disuelven en ácido o los queman. Los grupos dedicados al tráfico de drogas o al secuestro suelen usar los mismos sitios una y otra vez, creando fosas comunes.

Los cárteles podrían enojarse con los grupos de búsqueda simplemente por el inconveniente, ya que después de que hallan cuerpos, se ven obligados a encontrar otro lugar para deshacerse de sus víctimas.